Me ha hecho muy bien estar alejado por casi un mes y medio de la escalada, a pesar de la evidente pérdida de fuerza (que de todas maneras se recupera rápido). En este tiempo de abstinencia aproveché para relajarme y meditar sobre hacia donde estaba yendo mi camino. Y me plantié, con ayuda de algunas lecturas, que tal vez el enfoque en el que había puesto tanto empeño no estaba generándome mayor felicidad, sino stress gratuito, momentos de euforia y decepción.
El enfoque del que estoy hablando es el de los RESULTADOS.
Si bien siempre me plantié que los resultados no son importantes, debo ser honesto, nunca lo terminé de creer. Poco a poco, algo que empezó siendo excitante como "ganar", se convirtió en una necesidad. En la última etapa del año pasado, en la que mis resultados no fueron los mejores, realmente me sentía mal, desmotivado y hasta decepcionado conmigo mismo. Terminé el año sabiendo que tendría que cambiar algo, porque todos los deportistas sufren de bajas de rendimiento durante sus carreras, eso es inevitable, pero lo que si se puede evitar es que esta baja genere desmotivación y que así se realimente, trasformándose en un círculo vicioso.Por eso, me he decidido a no volver a ponerme un resultado como objetivo. Cambiar el enfoque.
Cambiar el enfoque no es abandonar las competencias; simplemente, que el fin del entrenamiento debe ser el momento de la ejecución.
El resultado es simplemente una consecuencia de ese fin.
Puede sonar obvio para algunos y un cliché para muchos, pero creo que el momento de hacer este quiebre de objetivo y hacer el click me llegó.
La constante dependencia de resultados fue un hecho que me costó aceptar y reconocer como una gran falencia de actitud. De hecho, eso fue lo difícil, aceptar la falencia personal. Una vez aceptada, cambiarla es simple.
Creo que este nuevo modo de plantearme el entrenamiento y, más profundamente, la vida se ha hecho carne en mí. Lo considero interiorizado definitivamente y me pone muy contento, pues creo que me ayudará a tomarme la vida de una manera más apacible y menos pendiente de la mirada ajena que en algún punto todos sentimos y nos cuesta reconocer.
En cuanto al entrenamiento, en estos días volveré a la rutina con mira en el Master de Bouldering de The North Face.
¡Próximamente subiré información del evento así que estense conectados!
Por último, esta temporada que se muestra llena de grandes desafíos me llevará a lugares increíbles y alejados como Francia, Alemania, Austria y Singapur. Si bien estoy eternamente agradecido con mis sponsors actuales, los recursos son limitados y realizar dichos viajes requerirá de un esfuerzo económico importante. Cualquier emprendimiento que desee sumarse a este equipo es bienvenido y no dude en contactarse.
Ahora sí,
¡Muchos saludos y gracias por leer la página!
¡Primer nota de este año que tendrá muchas más para contar! ¡Buenas escaladas!

